Filosofía Económicas Tartagal
martes, 6 de junio de 2023
jueves, 1 de junio de 2023
Bunge
LA CIENCIA: SU MÉTODO Y SU FILOSOFÍA
Cap. 1: ¿Qué es la ciencia?
CONTENIDOS:
LAS CIENCIAS SON FORMALES O FACTICAS.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES:
-FÁCTICO
-TRASCIENDE LOS HECHOS
-ANALÍTICO
-ESPECIALIZADO
-CLARIO Y PRECISO
-COMUNICABLE
-VERIFICABLE
-METÓDICO
-SISTEMÁTICO
-GENERAL
-LEGAL
-EXLICATIVO
-ABIERTO
-ÚTIL
CLASIFICACIÓN GENERAL: FORMALES Y FACTICAS.
No toda la investigación científica procura el conocimiento objetivo.
Los diversos sistemas de lógica formal y los diferentes capítulos de la matemática pura son racionales, sistemáticos y verificables, pero no son objetivos; no nos dan informaciones acerca de la realidad: no se ocupan de los hechos.
La lógica y la matemática tratan de entes ideales, abstractos o interpretados, que sólo existen en la mente humana.
Lógicos y matemáticos construyen sus propios objetos de estudio.
A menudo lo hacen por abstracción de objetos reales (naturales y sociales); el trabajo ideal del lógico o del matemático puede satisfacer necesidades del naturalista, del sociólogo o del tecnólogo.
Por ejemplo, el concepto de número abstracto (ver ficha).
Por inventar entes formales y establecer relaciones entre ellos, se les llama ciencias formales: sus objetos no son cosas ni procesos, sino, en lenguaje pictórico, formas que admiten un surtido ilimitado de contenidos, fácticos o empíricos.
Podemos establecer correspondencias entre esas formas (u objetos formales), por una parte, y cosas y procesos pertenecientes a cualquier nivel de la realidad por la otra.
Las ciencias recurren a la matemática como herramienta para realizar la más precisa reconstrucción de las complejas relaciones que se encuentran entre los hechos y entre los diversos aspectos de los hechos; dichas ciencias no identifican las formas ideales con los objetos concretos, sino que interpretan las primeras en términos de hechos y de experiencias (o, lo que es equivalente, formalizan enunciados fácticos).
La lógica formal: algunas de sus partes —en particular, pero no exclusivamente, la lógica proposicional bivalente— pueden hacerse corresponder a aquellas entidades psíquicas que llamamos pensamientos.
Estas interpretaciones son, dentro de ciertos límites, arbitrarias: se justifican por el éxito, la conveniencia o la ignorancia.
El significado fáctico o empírico que se les asigna a los objetos formales no es una propiedad intrínseca de los mismos.
Las ciencias formales jamás entran en conflicto con la realidad.
La paradoja de que, siendo formales, se "aplican" a la realidad: en rigor no se aplican, sino que se emplean en la vida cotidiana y en las ciencias fácticas a condición de que se les superpongan reglas de correspondencia adecuada.
Establecen contacto con la realidad a través del puente del lenguaje, tanto el ordinario como el científico.
División de las ciencias: formales (o ideales) y fácticas (o materiales).
Según tipos de enunciados: los enunciados formales consisten en relaciones entre signos, los enunciados de las ciencias fácticas se refieren a sucesos y procesos.
Según el método: las ciencias formales demuestran lógicamente sus teoremas; las ciencias fácticas necesitan más que la lógica formal: para confirmar sus conjeturas necesitan de la observación y/o experimento.
Las ciencias fácticas tienen que mirar las cosas, y, siempre que les sea posible, cambiarlas deliberadamente para intentar descubrir en qué medida sus hipótesis se adecuan a los hechos.
Cuando se demuestra un teorema lógico o matemático no se recurre a la experiencia: el conjunto de postulados, definiciones, reglas de formación de las expresiones dotadas de significado, y reglas de inferencia deductiva —en suma, la base de la teoría dada—, es necesaria y suficiente para ese propósito.
El proceso constructivo, en que la experiencia desempeña un gran papel de sugerencias, se limita a la formación de los puntos de partida (axiomas).
En matemática la verdad consiste, en la coherencia del enunciado dado con un sistema de ideas admitido previamente: no es absoluta sino relativa a un sistema.
Las teorías matemáticas abstractas, que contienen términos no interpretados, pueden desarrollarse sin plantear el problema de la verdad.
En las ciencias fácticas; (1) se usan sólo símbolos interpretados; (2) la coherencia lógica es necesaria, pero no suficiente; (3) los enunciados deben ser verificables (directa o indirectamente).
Para anunciar que un enunciado es (probablemente) verdadero se requieren datos empíricos (proposiciones acerca de observaciones o experimentos).
Sólo la experiencia puede decirnos si una hipótesis relativa a cierto grupo de hechos materiales es adecuada o no.
"El mejor fundamento de esta regla metodológica que acabamos de enunciar es que la experiencia le ha enseñado a la humanidad que el conocimiento de hecho no es convencional, que si se busca la comprensión y el control de los hechos debe partirse de la experiencia."
La experiencia indica si una hipótesis es probablemente adecuada, sin excluir la posibilidad de que estudios ulteriores puedan dar mejores reconstrucciones conceptuales.
El conocimiento fáctico, aunque racional, es esencialmente probable; la inferencia científica es una red de inferencias deductivas (demostrativas) y probables (inconcluyentes).
La naturaleza misma del método científico impide la confirmación final de las hipótesis fácticas.
Los científicos no sólo procuran acumular elementos de prueba de sus suposiciones multiplicando el número de casos en que ellas se cumplen; también tratan de obtener casos desfavorables a sus hipótesis, fundándose en el principio lógico de que una sola conclusión que no concuerde con los hechos tiene más peso que mil confirmaciones.
El conocimiento científico es racional: (a) está constituido por conceptos, juicios y raciocinios y no por sensaciones, imágenes,
pautas de conducta; (b) esas ideas pueden combinarse de acuerdo con algún conjunto de reglas lógicas con el fin de producir nuevas ideas (inferencia deductiva), que no son enteramente nuevas desde un punto de vista estrictamente lógico, puesto que están implicadas por las premisas de la deducción; pero sí gnoseológicamente nuevas en la medida en que expresan conocimientos de los que no se tenía conciencia antes de efectuarse la deducción; (c) se organizan en sistemas de ideas, conjuntos ordenados de proposiciones(teorías).
El conocimiento científico es objetivo: (a) se adecúa a su objeto, busca la verdad; (b) verifica la adecuación a los hechos mediante observación y experimentos, de preferencia controlables y reproducibles.
CARACTERÍSTICAS DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES FÁCTICO
El conocimiento científico es fáctico: conocimiento de hechos.
La ciencia intenta describir los hechos tal como son.
Los enunciados fácticos confirmados se llaman usualmente "datos empíricos"; se obtienen con ayuda de teorías (por esquemáticas que sean) y son a su vez útiles para la elaboración teórica.
Una subclase de datos empíricos es de tipo cuantitativo; los datos numéricos y métricos se disponen a menudo en tablas, las más importantes de las cuales son las tablas de constantes (tales como las de los puntos de fusión de las diferentes sustancias).
La recolección de datos y su organización no es la finalidad principal de la investigación: deben incorporarse a teorías para ser útiles.
El análisis científico no siempre debe respetar los hechos.
La investigación científica también consiste en operar sobre los objetos; tales cambios son objetivos, y se presume que pueden entenderse en términos de leyes: no son conjurados arbitrariamente por el experimentador.
El investigador intenta describir las características y el monto de la perturbación que produce en el acto del experimento; procura, estimar la desviación o "error" producido.
Los científicos actúan haciendo tácitamente la suposición de que el mundo existiría aun en su ausencia, aunque no exactamente de la misma manera.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO TRASCIENDE LOS HECHOS
El conocimiento científico trasciende los hechos:descarta los hechos, produce nuevos hechos, y los explica.
Los científicos no se limitan a los hechos observados: exprimen la realidad a fin de ir más allá de las apariencias; rechazan el grueso de los hechos percibidos, por ser un montón de accidentes, seleccionan los que consideran relevantes, controlan hechos y, en lo posible, los reproducen.
Incluso producen cosas nuevas.
No aceptan nuevos hechos a menos que puedan certificar de alguna manera su autenticidad, mostrando que son compatibles con lo que se sabe.
Los científicos descartan las imposturas y los trucos mágicos porque no encuadran en hipótesis muy generales y fidedignas, que han sido puestas a prueba en incontables ocasiones.
No consideran su propia experiencia individual como un tribunal inapelable; se fundan en la experiencia colectiva y en la teoría.
Racionalizan la experiencia en lugar de limitarse a describirla; no inventariando los hechos sino explicándolos por medio de hipótesis (en particular, enunciados de leyes) y sistemas de hipótesis (teorías).
Los científicos conjeturan lo que hay tras los hechos observados, y de continuo inventan conceptos que carecen de correlato empírico.
Este trascender la experiencia inmediata, ese salto del nivel observacional al teórico, permite mirar con desconfianza los enunciados sugeridos por meras coincidencias, predecir la existencia real de cosas y procesos ocultos a primera vista pero que instrumentos (materiales o conceptuales) más potentes pueden descubrir.
Las discrepancias entre las previsiones teóricas y los hallazgos empíricos figuran entre los estímulos más fuertes para edificar teorías nuevas y diseñar nuevos experimentos.
No son los hechos por sí mismos sino su elaboración teórica y la comparación de las consecuencias de las teorías con los datos observacionales, la principal fuente del descubrimiento de nuevos hechos.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES ANALÍTICO
La ciencia es analítica: aborda problemas circunscriptos, uno a uno, y trata de descomponerlo todo en elementos (no necesariamente últimos o siquiera reales).
No se plantea cuestiones tales como "¿Cómo es el universo en su conjunto?", o "¿Cómo es posible el conocimiento?"
Trata de de entender toda situación total en términos de sus componentes; intenta descubrir los elementos que explican su integración.
Sus problemas y soluciones son parciales; al comienzo los problemas son estrechos o es preciso estrecharlos.
A medida que la investigación avanza, su alcance se amplía.
Sus resultados son generales: se refieren a clases de objetos, y están, o tienden a ser incorporados en teorías.
El análisis no es tanto un objetivo como una herramienta para construir síntesis teóricas.
La ciencia auténtica no es atomista ni totalista.
La investigación comienza descomponiendo sus objetos a fin de descubrir el "mecanismo" interno responsable de los fenómenos observados.
Análisis del mecanismo: determinar la naturaleza de sus partes; examinar la interdependencia de las partes, reconstruir el todo en términos de sus partes interconectadas.
El análisis no disuelve la integración: es una manera de descubrir cómo emergen, subsisten y se desintegran los todos.
La ciencia no ignora la síntesis: lo que sí rechaza es la pretensión irracionalista de que las síntesis pueden ser aprehendidas por una intuición especial, sin previo análisis.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES ESPECIALIZADO
La investigación científica es especializada como consecuencia del enfoque analítico.
No obstante la unidad del método científico, su aplicación depende del asunto; esto explica la multiplicidad de técnicas y la relativa independencia de los diversos sectores de la ciencia.
El viejo dualismo materia-espíritu había sugerido la división de las ciencias en Naturwissenschaften y Geisteswissenschaften.
Pero estos géneros difieren en cuanto al asunto, a las técnicas y al grado de desarrollo, no así en lo que respecta al objetivo, método y alcance.
El dualismo razón-experiencia había sugerido la división de las ciencias fácticas en racionales y empíricas.
La dicotomía ciencias deductivas—ciencias inductivas es improcedente: toda empresa científica es inductiva y deductiva, sin hablar de otros tipos de inferencia.
La especialización no ha impedido la formación de campos interdisciplinarios.
La investigación tiende a estrechar la visión del científico individual; remedio: una dosis de filosofía.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES CLARIO Y PRECISO
El conocimiento científico es claro y preciso.
El conocimiento ordinario usualmente es vago e inexacto; en la vida diaria nos preocupamos poco por definiciones precisas, descripciones exactas, o mediciones afinadas, o no lograríamos marchar al paso de la vida.
El conocimiento científico torna preciso lo que el sentido común conoce de manera nebulosa; pero es más que sentido común organizado: proviene del sentido común y se diferencia evitando su vaguedad y superficialidad.
Procura precisión: nunca enteramente libre de vaguedades, pero se las ingenia para mejorar la exactitud; nunca del todo libre de error, pero con técnicas para detectar errores y sacarles provecho.
La claridad y la precisión se obtienen en ciencia de las siguientes maneras:
a) los problemas se formulan de manera clara; lo primero, y a menudo lo más difícil, es distinguir cuáles son los problemas; no hay artillería analítica o experimental que pueda ser eficaz si no se ubica adecuadamente al enemigo;
b) la ciencia parte de nociones que parecen claras al no iniciado; las complica, purifica y eventualmente las rechaza; la transformación progresiva de las nociones corrientes se efectúa incluyéndolas en esquemas teóricos.
Así, por ejemplo, "distancia" adquiere un sentido preciso al ser incluida en la geometría métrica y en la física;
c) la ciencia define la mayoría de sus conceptos: algunos se definen en términos de conceptos no definidos o primitivos, otros de manera implícita, esto es, por la función que desempeñan en un sistema teórico (definición contextual).
Las definiciones son convencionales, pero no se las elige caprichosamente: deben ser convenientes y fértiles.
(¿De qué vale, por ejemplo, poner un nombre especial a las muchachas pecosas que estudian ingeniería y pesan más de 50 kg?)
Una definición establecida debe respetarse para evitar inconsecuencias;
d) la ciencia crea lenguajes artificiales inventando símbolos (palabras, signos matemáticos, símbolos químicos, etc.); a estos signos se les atribuye significados determinados por medio de reglas de designación (tal como "en el presente contexto H designa el elemento de peso atómico unitario").
Los símbolos básicos serán tan simples como sea posible, pero podrán combinarse conforme a reglas determinadas para formar configuraciones tan complejas como sea necesario (las leyes de combinación de los signos que intervienen en la producción de expresiones complejas se llaman reglas de formación);
e) la ciencia procura siempre medir y registrar los fenómenos. Los números y las formas geométricas son de gran importancia en el registro, la descripción y la inteligencia de los sucesos y procesos.
En lo posible, los datos debieran disponerse en tablas o resumirse en fórmulas matemáticas.
La formulación matemática, deseable como es, no es una condición indispensable para el conocimiento científico; en ciencia se requiere exactitud en sentido general; la vaguedad conceptual inutiliza la mayor exactitud numérica o metrica.
La investigación científica también emplea, en medida creciente, capítulos no numéricos y no métricos de la matemática (topología, grupos, álgebra de las clases; que no son ciencias del número y la figura, sino de la relación.)
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES COMUNICABLE
El conocimiento científico es comunicable: no es inefable sino expresable, no es privado sino público.
Comunica información a los iniciados.
Hay sentimientos oscuros y nociones difusas, incluso en el desarrollo de la ciencia (aunque no en la presentación final del trabajo científico), pero es preciso aclararlos antes de poder estimar su adecuación.
Lo que es inefable no es de la ciencia, cuyo lenguaje es informativo y no expresivo o imperativo.
La inefabilidad misma es, en cambio, tema de investigación científica.
La comunicabilidad es posible gracias a la precisión; y es condición necesaria para la verificación de los datos empíricos y de las hipótesis científicas.
Aun cuando, por "razones" comerciales o políticas, se mantengan en secreto durante algún tiempo unos trozos del saber, deben ser comunicables en principio para que puedan ser considerados científicos.
La comunicación de la ciencia no sólo perfecciona la educación general sino que multiplica las posibilidades de su confirmación o refutación.
La verificación independiente ofrece las máximas garantías técnicas y morales, en escala internacional.
El secreto en materia científica es enemigo del progreso; puede originar estancamiento en la cultura, la tecnología, la economía, y también corrupción moral.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES VERIFICABLE
El conocimiento científico es verificable: debe aprobar el examen de la experiencia.
A fin de explicar un conjunto de fenómenos, el científico inventa conjeturas.
El test de las hipótesis fácticas es empírico, esto es, observacional o experimental.
Esta verdad es contribución de la ciencia helenística.
Las ideas científicas si fracasan en la práctica, fracasan por entero.
La experimentación puede calar más profundamente que la observación, porque efectúa cambios en lugar de limitarse a registrar variaciones: aísla y controla las variables sensibles o pertinentes.
Los resultados experimentales son pocas veces interpretables de una sola manera.
No todas las ciencias pueden experimentar; en ciertos capítulos de la astronomía y de la economía se alcanza una gran exactitud sin ayuda del experimento.
La ciencia fáctica es empírica: la comprobación de sus hipótesis involucra la experiencia; pero no necesariamente experimental ni es agotada por las ciencias de laboratorio como la física.
Los modos de comprobación dependen del tipo de objeto, del tipo de hipótesis y de los medios disponibles.
Una multitud de técnicas de verificación empírica.
La verificación de la fórmula de un compuesto químico se hace de manera muy diferente que la verificación de un cálculo astronómico o de una hipótesis concerniente al pasado de las rocas o de los hombres.
Las técnicas de verificación evolucionan en el curso del tiempo; sin embargo, siempre consisten en poner a prueba consecuencias particulares de hipótesis generales (entre ellas, enunciados de leyes).
Siempre se reducen a mostrar que hay, o que no hay, algún fundamento para creer que las suposiciones en cuestión corresponden a los hechos observados o a los valores medidos.
Sin verificabilidad no podría decirse que los científicos procuran alcanzar conocimiento objetivo.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES METÓDICO
La investigación científica es metódica: planeada.
Los investigadores no tantean en la oscuridad: saben lo que buscan y cómo encontrarlo.
El planeamiento de la investigación no excluye el azar; al hacer un lugar a los acontecimientos imprevistos es posible aprovechar la interferencia del azar y la novedad inesperada.
A veces el investigador produce el azar deliberadamente; ejemplo: el muestreo aleatorio.
Pone el azar al servicio de orden; no hay paradoja: el acaso opera al nivel de los individuos, el orden opera en el grupo.
Todo trabajo de investigación se funda sobre el conocimiento anterior, y en particular sobre las conjeturas mejor confirmadas.
(Uno de los muchos problemas de la metodología es, precisamente proponer criterios para decidir si una hipótesis puede considerarse razonablemente confirmada.)
La investigación procede conforme a reglas y técnicas que han resultado eficaces en el pasado y continuamente mejoradas, mediante nuevas experiencias, y también como resultado del examen matemático y filosófico.
Una regla de procedimiento de la ciencia fáctica: las variables relevantes (o que se sospecha que son sensibles) debieran variarse una cada vez.
La ciencia fáctica emplea el método experimental ensentido amplio: el test empírico de conclusiones particulares extraídas de hipótesis generales.
Este tipo de verificación requiere la manipulación de la observación y el registro de fenómenos; requiere también el control de las variables o factores relevantes; siempre que fuera posible debiera incluir la producción artificial deliberada de los fenómenos en cuestión, y en todos los casos exige el análisis de los datos obtenidos en el curso de los procedimientos empíricos.
Los datos aislados y crudos son inútiles y no son dignos de confianza; es preciso elaborarlos, organizarlos y confrontarlos con las conclusiones teóricas.
El método científico no provee recetas; sólo un conjunto de prescripciones falibles (perfectibles) para el planeamiento de observaciones y experimentos, la interpretación de sus resultados, y el planteo mismo de los problemas.
Subordinadas a las reglas generales del método científico, y al mismo tiempo en apoyo de ellas, encontramos las diversas técnicas que se emplean en las ciencias especiales: las técnicas para pesar, para observar por el microscopio, para analizar compuestos químicos, para dibujar gráficos que resumen datos empíricos, para reunir informaciones acerca de costumbres, etc.
La ciencia es pues, esclava de sus propios métodos y técnicas mientras éstos tienen éxito: pero es libre de multiplicar y de modificar en todo momento sus reglas,en aras de mayor racionalidad y objetividad.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES SISTEMÁTICO
El conocimiento científico es sistemático: un sistema de ideas conectadas lógicamente.
Todo sistema de ideas caracterizado por cierto conjunto básico (pero refutable) de hipótesis peculiares, y que procura adecuarse a una clase de hechos, es una teoría.
Todo capítulo de una ciencia especial contiene teorías o sistemas de ideas que están relacionadas lógicamente: ordenadas mediante la relación "implica".
Esta conexión calificarse de orgánica:la sustitución de cualquier hipótesis básica produce un cambio radical en la teoría o grupo de teorías.
El fundamento de una teoría dada no es un conjunto de hechos sino, más bien, un conjunto de principios, o hipótesis de cierto grado de generalidad (y, porconsiguiente, de cierta fertilidad lógica).
Las conclusiones (o teoremas) pueden extraerse de los principios, sea en la forma natural, o con la ayuda de técnicas especiales que involucran operaciones matemáticas.
El carácter matemático del conocimiento científico —esto es, el hecho de que es fundado, ordenado y coherente— es lo que lo hace racional.
La racionalidad permite que el progreso científico se efectúe no sólo por la acumulación gradual de resultados, sino también por revoluciones.
Las revoluciones científicas no son descubrimientos de nuevos hechos aislados, ni son perfeccionamientos en la exactitud de las observaciones, sino que consisten en la sustitución de hipótesis de gran alcance (principios) por nuevos axiomas, y en el reemplazo de teorías enteras por otros sistemas teóricos.
A menudo provocadas por el descubrimiento de nuevos hechos imprevistos por teorías anteriores, o por el proceso de comprobación de dichas teorías; y las nuevas teorías se tornan verificables, en muchos casos, con la invención de nuevas técnicas de medición más precisas.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES GENERAL
El conocimiento científico es general: ubica los hechos singulares en pautas generales, los enunciados particulares en esquemas amplios.
El científico se ocupa del hecho singular en la medida en que éste es miembro de una clase o caso de una ley; presupone que todo hecho es clasificable y legal.
No ignora la cosa individual sino el hecho aislado.
La variedad y aun la unicidad en algunos respectos son compatibles con la uniformidad y la generalidad en otros.
Al químico no le interesa ésta o aquella hoguera, sino el proceso de combustión en general: trata de descubrir lo que comparten todos los singulares.
Al descartar detalles y descubrir rasgos comunes a los individuos, al buscar las variables pertinentes (o cualidades esenciales) y las relaciones constantes entre ellas (las leyes), se busca exponer la naturaleza esencial de las cosas naturales y humanas.
El lenguaje científico contiene términos que designan hechos singulares y experiencias individuales, y también términos generales que se refieren a clases de hechos.
Se evita en cierta medida las confusiones y los engaños provocados por el flujo deslumbrador de los fenómenos.
La utilidad: los esquemas generales encuadran ilimitados casos específicos, leyes de amplio alcance que incluyen y corrigen las recetas válidas de sentido común y de la técnica precientífica.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES LEGAL
El conocimiento científico es legal: busca leyes (de la naturaleza y de la cultura) y las aplica.
El conocimiento científico inserta los hechos singulares en pautas generales llamadas "leyes naturales" o "leyes sociales". Tras el desorden y la fluidez de las apariencias, la ciencia fáctica descubre las pautas regulares de la estructura y del proceso del ser y del devenir.
En la medida en que la ciencia es legal, es esencialista: intenta legar a la raíz de las cosas.
Encuentra la esencia en las variables relevantes y en las relaciones invariantes entre ellas.
Hay leyes de hechos y leyes mediante las cuales se pueden explicar otras leyes.
El principio de Arquímedes pertenece a la primera clase; pero a su vez puede deducirse de los principios generales de la mecánica; por consiguiente, ha dejado de ser un principio independiente, y ahora es un teorema deducible de hipótesis de nivel más elevado.
Las leyes de la física proveen la base de las leyes de las combinaciones químicas; las leyes de la fisiología explican ciertos fenómenos psíquicos; y las leyes de la economía pertenecen a los fundamentos de la sociología.
Los enunciados de las leyes se organizan en una estructura de niveles.
Los enunciados de las leyes son transitorios; pero ¿son inmutableslas leyes mismas?
Si se considera a las leyes como las pautas mismas del ser y del devenir, entonces debieran cambiar junto con las cosas mismas; por lo menos, debe admitirse que, al emerger nuevos niveles, sus cualidades peculiares se relacionan entre sí mediante nuevas leyes.
Por ejemplo, las leyes de la economía han emergido en el curso de la historia sobre la base de otras leyes (biológicas y psicológicas) y, más aún, algunas de ellas cambian con el tipo de organización social.
Por supuesto, no todos los hechos singulares conocidos han sido ya convertidos en casos particulares de leyes generales; en particular los sucesos y procesos de los niveles superiores han sido legalizados sólo en pequeña medida.
Pero esto se debe en parte al antiguo prejuicio de que lo humano no es legal, así como a la antigua creencia pitagórica de que solamente las relaciones numéricas merecen llamarse "leyes científicas".
Debiera emplearse el stock íntegro de las herramientas conceptuales en la búsqueda de las leyes de la mente y de la cultura; más aún, acaso el stock de que se dispone es insuficiente y sea preciso inventar herramientas radicalmente nuevas para tratar los fenómenos mentales y culturales, tal como el nacimiento de la mecánica moderna hubiera sido imposible sin la invención expresa del cálculo infinitesimal.
Pero el ulterior avance en el progreso de la legalización de los fenómenos no físicos requiere por sobre todo, una nueva actitud frente al concepto mismo de ley científica.
(1) Hay muchos tipos de leyes , ninguno mejor que otro.
(2) debiera tornarse un lugar común entre los científicos de la cultura el que las leyes no se encuentran por mera observación y el simple registro sino poniendo a prueba hipótesis: los enunciados de leyes no son, en efecto, sino hipótesis confirmadas.
¿Y cómo habríamos de emprender la confección de hipótesis científicas si no presumiéramos que todo hecho singular es legal?
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES EXLICATIVO
La ciencia es explicativa: intenta explicar los hechos en términos de leyes, y las leyes en términos de principios.
Los científicos no se conforman con descripciones, procuran establecer por qué ocurren los hechos como ocurren y no de otra manera.
La ciencia deduce proposiciones relativas a hechos singulares a partir de leyes generales, y deduce las leyes a partir de enunciados nomológicos aún más generales (principios).
Ejemplo, las leyes de Kepler explicaban algunos hechos observados del movimiento planetario; y Newton explicó esas leyes deduciéndolas de principios generales, explicación que permitió a otros astrónomos dar cuenta de irregularidades en las órbitas de planetas que eran desconocidas para Kepler.
La explicación no es necesariamente causal.
La explicación científica es legal, y las leyes causales no son sino una subclase de las leyes científicas.
Hay diversos tipos de leyes, y, por ello, variedad de tipos de explicación científica: morfológicas, cinemáticas, dinámicas, de composición, de conservación, de asociación, de tendencias globales, dialécticas, teleológicas, etc.
La historia de la ciencia enseña que las explicaciones científicas se corrigen o descartan sin cesar.
¿Significa esto que son todas falsas? En las ciencias fácticas, la verdad y el error no son del todo ajenos entre sí: hay verdades parciales y errores parciales; hay aproximaciones buenas y otras malas.
Las explicaciones científicas no son finales pero son perfectibles.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES PREDICTIVO
El conocimiento científico es predictivo: imagina el pasado y anticipa el futuro.
La predicción es, en primer lugar, una manera eficaz de poner a prueba las hipótesis; pero también es la clave del control y aun de la modificación del curso de los acontecimientos.
La predicción científica se funda sobre leyes e informaciones específicas fidedignas, relativas a estados de cosas actuales o pasados.
No es del tipo "ocurrirá E", sino más bien de este otro: "ocurrirá E 1 siempre que suceda C 1, pues siempre que sucede C es seguido por o está asociado con E".
C y E designan clases de sucesos en tanto que C 1 y E 1 denotan los hechos específicos que se predicen sobre la base del o los enunciados que conectan a C con E en general.
La predicción científica se caracteriza por su perfectibilidad antes que por su certeza.
Más aún, las predicciones que se hacen con la ayuda de reglas empíricas son a veces más exactas que las predicciones penosamente elaboradas con herramientas científicas (leyes, informaciones específicas y deducciones); tal es el caso con frecuencia de los pronósticos meteorológicos, de la prognosis médica y de la profecía política.
La predicción es perfectible y, si falla, nos obliga a corregir y superar nuestras suposiciones.
Por esto la profecía exitosa no es un aporte al conocimiento teórico, en tanto que la predicción científica fallida puede contribuir a él.
Puesto que la predicción científica depende de leyes y de ítems de información específica, puede fracasar por inexactitud de los enunciados de las leyes o por imprecisión de la información disponible.
(También puede fallar, por supuesto, debido a errores cometidos en el proceso de inferencia lógica o matemática que conduce de las premisas (leyes e informaciones) a la conclusión (enunciado predictivo)).
Una fuente importante de fallos en la predicción es el conjunto de suposiciones acerca de la naturaleza del objeto (sistema físico, organismo vivo, grupo social, etc.) cuyo comportamiento ha de predecirse.
Por ejemplo, puede ocurrir que creamos que el sistema en cuestión está suficientemente aislado de las perturbaciones exteriores, cuando en rigor éstas cuentan a la larga; dado que la aislación es una condición necesaria de la descripción del sistema con ayuda de un puñado de enunciados de leyes, no debiera sorprender que fuera tan difícil predecir el comportamiento de sistemas abiertos tales como el océano, la atmósfera, el ser vivo o el hombre.
La predicción científica se funda en leyes; hay tantas clases de predicciones como clases de enunciado nomológicos.
Algunas leyes nos permiten predecir resultados individuales, aunque no sin error si la predicción se refiere al valor de una cantidad.
Otras leyes; incapaces de decirnos nada acerca del comportamiento de los individuos (átomos, personas, etc.) son en cambio la base para la predicción de algunas tendencias globales y propiedades colectivas de colecciones numerosas de elementos similares; son las leyes estadísticas.
Las leyes de la historia son de este tipo; y por esto es casi imposible la predicción de los sucesos individuales en el campo de la historia, pudiendo preverse solamente el curso general de los acontecimientos.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES ABIERTO
La ciencia es abierta: no reconoce barreras a priori que limiten el conocimiento.
Es refutable en principio.
Las nociones científicas están todas en movimiento, todas son falibles.
Siempre es concebible que pueda surgir una nueva situación (nuevas informaciones o nuevos trabajos teóricos) en que nuestras ideas resulten inadecuadas.
La ciencia carece de axiomas evidentes: cualquiera pueden ser corregido o reemplazado.
Las leyes son hipotéticas, los datos empíricos perfectibles; por ello no es un sistema dogmático y cerrado sino controvertido y abierto.
Es abierta porque es falible y capaz de progreso.
Es metodológicamente cerrada en el sentido de que autocorrectiva: la verificabilidad asegura el progreso.
Toda teoría científica corre el peligro de ser refutada o, al menos, de que se circunscriba su dominio.
El sabio moderno, a diferencia del antiguo no es tanto un acumulador de conocimientos como un generador de problemas.
Prefiere los últimos números de las revistas especializadas a los manuales, aun cuando éstos sean depósitos de verdad más vastos y fidedignos.
Los sistemas de conocimiento científico, como los organismos, mientras están vivos cambian sin pausa.
Éticamente valiosa: nos recuerda que la corrección de errores es tan valiosa como el no cometerlos, y que probar cosas nuevas es preferible a rendir culto a las viejas y garantizadas.
Cambia internamente y debido a sus contactos: resolviendo sus problemas y siendo útil en otros campos.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO ES ÚTIL
La ciencia es útil: porque busca la verdad, la ciencia es eficaz en la provisión de herramientas para el bien y para el mal.
El conocimiento ordinario se ocupa usualmente de resultadosinmediatos; con ello no es suficientemente verdadero ni eficaz.
Cuando se dispone de un conocimiento adecuado de las cosas es posible manipularlas con éxito.
La utilidad de la ciencia es una consecuencia de su objetividad; sin proponerse resultados aplicables, los obtiene.
La sociedad moderna paga la investigación porque ha aprendido querinde.
Es cosa de técnicos emplear ciencia con fines prácticos; de políticos procurar que se empleen en beneficio de la humanidad.
Los científicos pueden, a lo sumo, aconsejar acerca de cómo puede hacerse uso racional, eficaz y bueno de la ciencia.
La técnica moderna es en medida creciente ciencia aplicada.
Pero la tecnología tiene sus propios procedimientos de investigación, adaptados a circunstancias concretas que distan de los casos puros que estudia la ciencia.
Toda rama de la tecnología contiene reglas empíricas descubiertas antes que los principios científicos en los que —si dichas reglas se confirman— terminan por ser absorbidas.
La tecnología es fuente de conocimientos nuevos.
La conexión de la ciencia con la tecnología no es por consiguiente asimétrica.
Todo avance tecnológico plantea problemas científicos cuya solución puede consistir en la invención de nuevas teorías o de nuevas técnicas de investigación.
La ciencia y la tecnología constituyen un ciclo de sistemas interactuantes.
El científico torna inteligible lo que hace el técnico y éste provee a la ciencia de instrumentos y de comprobaciones; y el técnico no cesa de formular preguntas al científico.
La civilización moderna depende, en gran medida, del ciclo del conocimiento: la tecnología moderna come ciencia, y la ciencia moderna depende a su vez del equipo y del estímulo que le provee una industria altamente tecnificada.
Además es útil en la medida en que edifica concepciones empíricas del mundo, y crea el hábito de una actitud de libre y valiente examen; acostumbra a la gente a poner a prueba sus afirmaciones y a argumentar correctamente.
Útil como fuente de apasionantes rompecabezas filosóficos, y como modelo de la investigación filosófica.
En resumen, la ciencia es valiosa como herramienta para domar la naturaleza y remodelar la sociedad; es valiosa en sí misma, como clave para la inteligencia del mundo y del yo; y es eficaz en el enriquecimiento, la disciplina y la liberación de nuestra mente.
miércoles, 31 de mayo de 2023
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Imre lakatos - Ciencia y pseudociencia
(En La metodología de los programas de inv. científica, Alianza, 1982, pp. 9-16.)
Síntesis
En 1973 Imre Lakatos pronunció un discurso radiofónico sobre la cuestión de la distinción entre ciencia y pseudociencia. La primera mitad de su discurso analiza intentos anteriores, incluidos los de Popper y Kuhn, para distinguir entre ciencia y pseudociencia. Lakatos explora la relación entre teoría y hecho (o entre leyes y hechos). Analiza varios intentos de utilizar esa relación como guía para la ciencia genuina, pero los considera inapropiados. Tampoco acepta el probabilismo como criterio de distinción. A Popper y Kuhn no les va mejor. Lakatos encuentra fallas en cada una de las soluciones propuestas para el problema de demarcación.
Luego proporciona su propia solución. Introduce para ello la noción de programa de investigación. Un programa de investigación consta de un conjunto central de ideas, el "núcleo duro" del programa, así como una gran colección de hipótesis auxiliares y un conjunto de herramientas para resolver problemas. (Lakatos llama a este conjunto de herramientas una maquinaria o una heurística para resolver problemas).
Lakatos traza una distinción entre programas de investigación progresivos y regresivos. Hace uso de una variedad de ejemplos históricos para ilustrar la diferencia. Los programas de investigación progresivos permiten predicciones novedosas e inesperadas. Los programas de investigación regresivos van por detrás de los hechos tratando de ajustar la teoría a las observaciones. Son los programas de investigación progresivos los que Lakatos considera genuinamente científicos.
Lakatos considera de suma importancia la cuestión de distinguir entre ciencia y pseudociencia. Piensa que el problema no es meramente académico, sino algo de vital importancia para la sociedad. ¿Estás de acuerdo?
Términos clave
heurístico: un proceso o método relacionado con la resolución de un conjunto particular de problemas.
hipótesis: una explicación sugerida para algún fenómeno observado; una propuesta tentativa para la solución de un problema.
probabilismo: un enfoque de las cuestiones centrales del conocimiento que hace uso de la probabilidad en lugar de la certeza y, en particular, nuestros grados de creencia en las proposiciones deben satisfacer los axiomas de probabilidad.
refutación: el acto de mostrar que algo es falso, incorrecto o erróneo.
Preguntas de lectura
Las siguientes preguntas son guías para la lectura. Siguen aproximadamente el orden de las respuestas en el texto.
1. ¿Por qué, según Lakatos, es tan importante el problema de la demarcación? Vale la pena señalar que comienza y termina con una justificación del valor de esta pregunta en particular.
2. ¿Por qué el “grado de compromiso con una creencia” es una forma inadecuada de distinguir la ciencia de la pseudociencia?
3. ¿Qué quiere decir Lakatos cuando dice que el valor cognitivo de una teoría no tiene nada que ver con la influencia psicológica que tiene en la mente de las personas?
4. ¿Cuál era el punto de vista común (¡incluso el de Isaac Newton!) sobre la relación entre teorías y hechos?
5. ¿Por qué cree Lakatos que este punto de vista persiste incluso hoy? (Pista: la respuesta implica teología).
6. ¿Cómo afectó a este punto de vista común la caída de la teoría newtoniana (a manos de la relatividad y la mecánica cuántica)?
7. ¿Cómo intentaron los llamados “lógicos inductivos” separar la ciencia de la pseudociencia? ¿Cómo respondió Popper a este intento? ¿Lakatos acepta la respuesta de Popper?
8. ¿Qué cree Lakatos que tienen en común los científicos newtonianos y los historiadores marxistas? ¿Cómo es esto relevante para el problema de demarcación?
9. ¿Por qué cree Lakatos que Popper no ha logrado distinguir con éxito entre ciencia y pseudociencia?
10. ¿Por qué cree Lakatos que Kuhn no ha logrado distinguir correctamente entre ciencia y pseudociencia?
11. ¿Qué quiere decir Lakatos con “una metodología de programas de investigación científica”? ¿Qué es exactamente un programa de investigación?
12. ¿Cuál es la distinción entre el núcleo duro de un programa de investigación y el “cinturón protector” de las hipótesis auxiliares?
13. ¿Qué es una heurística? ¿Cómo encaja en los programas de investigación?
14. ¿Qué característica es común a todos los programas de investigación que admira Lakatos? ¿Qué ejemplos da?
15. ¿Cuál es la diferencia entre un programa de investigación progresivo y un programa de investigación degenerativo?
16. El marxismo también hizo predicciones serias, como en los casos del cometa Halley y las teorías de la relatividad de Einstein. ¿Cuál fue la diferencia importante?
17. ¿Cuál es la relación entre los programas de investigación y las revoluciones científicas, según Lakatos?
18. Lakatos vuelve al tema del inicio del artículo sobre la importancia del problema de la demarcación. ¿Por qué siente que este es un tema extremadamente importante?
Preguntas para profundizar
1. ¿La descripción que hace Lakatos del criterio de demarcación de Popper es precisa? ¿Aprobaría Popper la forma en que Lakatos lo ha redactado?
2. ¿La descripción de Lakatos del criterio de demarcación de Kuhn es precisa? ¿Kuhn aprobaría la forma en que Lakatos ha representado sus ideas?
4. ¿Puede identificar alguna similitud importante entre el enfoque de Lakatos y el de Popper o el de Kuhn? ¿Qué hay de las diferencias importantes?
5. ¿Puedes pensar en alguna empresa científica que el criterio de Lakatos rechazaría?
6. ¿Puedes pensar en alguna empresa no científica que el criterio de Lakatos aceptaría?
7. ¿Cuál de los tres filósofos (Popper, Kuhn y Lakatos) cree que ha hecho el mejor trabajo separando la ciencia de la pseudociencia? ¿Por qué?
jueves, 25 de mayo de 2023
domingo, 7 de mayo de 2023
Etica. Introducción
CUESTIONARIO:
1. ¿Qué es la moral?
2. ¿Qué es la ética?
3. ¿Para qué sirve la ética?
4. ¿Qué puede aportar la ética y qué clase de respuestas podemos esperar de ella?
5. ¿Cómo se relaciona la ética con las personas?
6. ¿Los enunciados éticas son objetivamente verdaderos?
7. ¿Cuáles son y qué postulan los cuatro 'ismos' éticos?
8. ¿De dónde viene la ética? ¿Qué posturas existen sobre el tema?
9. ¿Existen reglas morales universales? ¿Qué posturas existen sobre el tema?
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Video mencionado en clases:
Frans de Waal
Empatia, blabla ética
(Protoética en los animalitos)
Libros sobre problemas en ética recomendados:
Dupré, Ben
50 Cosas que hay que saber sobre ética.
Singer, Peter
83 cuestiones sobre ética.
Una proyección contemporánea de motivos kantianos:
Jürgen Habermas
Conciencia moral y acción comunicativa.
(Tiene un problema con la posible evidencia contraria que constituye la diversidad cultural.)
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Temas de parcial:
-Filosofía. Orígenes y concepto.
-Filosofía antigua.
-Etica:
-Aristóteles
-Kant
-Qué es la ética
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¿Para qué sirve la ética?
La ética y las personas
Buscando la fuente del bien y del mal
¿Los enunciados éticos son objetivamente verdaderos?
Cuatro 'ismos' éticos
¿De dónde viene la ética?
¿Existen reglas morales universales?
martes, 25 de abril de 2023
Etica. Kant.
Que nuestra razón pueda conocer está atestiguado por la existencia y el progreso de la ciencia, en particular la newtoniana.
¿Cómo es posible la ciencia?
La Critica de la razón pura hace la distinción esencial de una materia y de una forma.
La materia del conocimiento es aportada AL espíritu.
La forma del conocimiento es aportada POR el espíritu.
El conocimiento es posible mediante este aporte doble.
1) La forma de nuestro conocimiento humano es racional. Nuestra razón cognoscente es una razón formal, una estructura de formas que unifica la unidad trascendental del “yo pienso”.
Esta estructura comprende:
a) Formas receptivas de la experiencia: formas trascendentales a priori de la sensibilidad. Espacio y Tiempo. Todo lo que nuestra razón recibirá bajo estas formas tendrá necesariamente forma espacio-temporal.
b) Formas constituyentes, trascendentales y a priori, constructoras de los objetos de la percepción. Estas son las categorías (o conceptos trascendentales a priori) y los principios (o juicios trascendentales a priori) del entendimiento puro. Las categorías del entendimiento puro estructuran las intuiciones sensibles; prolongamientos gracias a cuales su actividad podrá reunirlos, y subsumirlos, y que Kant llama los esquemas de la imaginación pura a priori, esquema por los cuales se expresa una intención de dominio de las formas intelectuales sobre la materia sensible. Temas de la “Analítica trascendental”.
c) ideas trascendentales a priori de la razón: ideas reguladoras. Operan la unificación progresiva de nuestros conocimientos; noumenos estimulando nuestra actividad racional hacia la unidad del conocimiento. Estas son las ideas de: mundo, alma y Dios. Tema de la “Dialéctica transcendental.
Toda esta estructura racional está unificada por la Unidad trascendental del “Yo pienso”, del Sujeto pensante que la llama a menudo la “Unidad de la apercepción trascendental”. Dice Kant: “El Yo pienso debe poder acompañar todas mis representaciones pues de otra forma estaría representado en mí algo que no podría ser pensado”.
2°) La materia del conocimiento es sensible. Está dada en la intuición. Nuestros espíritus no tienen otras intuiciones que las intuiciones sensibles. Primero las intuiciones puras del espacio y del tiempo, intuiciones sensibles a priori; luego intuiciones empíricas aportadas a posteriori, por las sensaciones y recibidas por las formas a priori de la sensibilidad de la razón: espacio y tiempo. El espacio y el tiempo que son formas a priori, receptivas de todos los datos empíricos a posteriori, son al mismo tiempo materia intuitiva a priori preparada para el mordisco de las categorías del entendimiento.
¿Qué se sigue de ésto en cuanto a nuestro poder de conocer?
Nuestra ciencia será necesariamente limitada al dominio de la experiencia espacio-temporal.
En estos límites nosotros tenemos: formas racionales para esclarecer y organizar las intuiciones sensibles e intuiciones sensibles para alimentar nuestras formas racionales. Sin estas intuiciones nuestras formas serían vacías; sin estas formas nuestras intuiciones permanecerían ciegas y dispersas.
Fuera de estos límites no estamos conformados para saber porque ninguna intuición está ofrecida a las formas de la razón que no es sino formal.
Sólo podemos conocer la realidad como fenómeno, pero no en tanto nóumeno.
No estamos en condiciones de conocer objetos trascendentales.
Esto no significa que ninguna metafísica nos permanezca inaccesible; podemos hablar legítimamente de una Metafísica de la naturaleza y de una Metafísica de las costumbres.
¿QUÉ DEBEMOS HACER?
No podemos preguntárselo a una ciencia de objetos fenoménicos (problema de la libertad), ni a una imposible metafísica de trascendentes.
Son así excluidas las morales llamadas científicas y las teológicas. Kant explorará por el lado del Sujeto trascendental.
La tarea de esta metafísica de las costumbres es la de fundar en la razón trascendental las leyes de aquello que debe ser por libertad.
Antes de ser aplicada al hombre en particular, la moral deberá estar fundada universalmente para todo ser racional.
Para asegurar el imperio soberano de la ley moral universal es necesario fundar esta ley en la pura razón.
El concepto esencial de tal metafísica es el concepto de ser racional en general.
La razón es la facultad de producir leyes, de establecer una legalidad. Todo ser que tiene esta facultad es un ser racional.
Esta pureza racional de la ley emergerá por la vía de un análisis regresivo que partirá de los juicios morales de la conciencia común.
Luego debe explicarse el juicio moral por las condiciones trascendentales que implica.
ANÁLISIS REGRESIVO
En la conciencia común encontramos la buena voluntad, la obediencia del deber y el sentimiento de respeto.
BUENA VOLUNTAD
La buena voluntad es aquella que actúa por deber. Por deber y no solamente en conformidad con el deber. Actos conformes al deber pueden no ser cumplidos por deber. Ejemplos contrastantes: el almacenero, la felicidad y el amor patológico.
EL RIGORISMO KANTIANO
La moral no puede ser fundada sobre la sensibilidad afectiva. Para Kant todas nuestras inclinaciones son sensibles.
El rigorismo kantiano no es otra cosa que racionalismo: quiere una metafísica de las costumbres establecida en pura razón y válida para todo ser racional, independientemente de las inclinaciones sensibles que puedan existir en aquellos seres razonables que como los hombres también son seres sensibles.
Kant no solicita a este ser de renunciar a la dicha. Incluso plantea como deber el procurarse la felicidad y la del otro.
El rigorismo no consiste en declarar malas las inclinaciones sino en rechazar que ellas sirvan de máximas a la voluntad y al principio de moralidad. No excluye de la moralidad el acto cumplido con inclinación sino el acto cumplido solamente por inclinación.
EL RESPETO
Pero dado que el hombre es también un ser sensible, es necesario postular un móvil (sensible) además de un motivo (racional.)
¿Cuál es el móvil moral? El móvil de la voluntad buena es un sentimiento original engendrado por la representación de la ley, ligado a ella y no teniendo otro objeto que ella. El respeto: sentimiento sui generis que tiene por objeto la ley (y las personas como sujetos de la ley) jamás las cosas.
La voluntad buena es aquella que se deja determinar: objetivamente sólo por la ley moral; subjetivamente sólo por el sentimiento de respeto.
Kant va a oponer sin cesar lo objetivo y lo subjetivo. Va a decirnos que la ley determina objetivamente la voluntad, mientras que las máximas son principios subjetivos de la determinación de la voluntad.
También opone sujeto trascendental, perteneciente al reino nouménico e inteligible de los fines, y el sujeto empírico y sensible. El hombre existe en esta duplicidad.
DE LA CONCIENCIA COMÚN A LA METAFÍSICA DE LAS COSTUMBRES.
LA FORMA IMPERATIVA
Corresponde desprender la metafísica de las costumbres que se encuentra implícita ya en la conciencia común.
La clara antítesis planteada por la conciencia común entre lo que es y lo que debe ser significa que la ley moral es a priori; y que esta aprioridad está inscripta en la conciencia común.
La ley que prescribe lo que debe ser no se deriva de la experiencia, es lógicamente anterior y superior, y la juzga.
No se puede extraer la ley de ejemplos: el valor y la selección de los ejemplos presupone la ley.
La ley moral es por lo tanto una ley a priori de la razón, válida para todos los seres razonables.
Si suponemos un ser cuya razón sola determinara inmediatamente la voluntad, elegiría siempre solo lo bueno.
La voluntad subjetiva estaría infaliblemente de acuerdo con la objetividad universal de la ley racional.
Pero a un ser razonable cuya voluntad también está determinada también por móviles sensibles, como el hombre, la ley se le presenta como un mandato proveniente de una razón trascendental y universal y dirigiéndose imperativamente al sujeto empírico individual.
La fórmula de un mandato se llama imperativo.
A la voluntad ambigua de un ser doble como el hombre, razonable y sensible, la razón presenta su ley bajo la forma de un imperativo que se dirige a una voluntad susceptible de sustraerse a la ley de la razón para ceder a las inclinaciones de la sensibilidad.
Los imperativos caracterizan la relación de una ley racional objetiva con una voluntad subjetiva imperfecta.
IMPERATIVOS CATEGÓRICOS E HIPOTÉTICOS
Los imperativos ordenan o hipotéticamente o categóricamente.
Los imperativos hipotéticos declaran los medios si la voluntad se propone tal o cual fin.
El imperativo categórico declara la acción objetivamente necesaria, sin relación a ningún fin.
Es la regla, ya no de la habilidad o la prudencia, sino de la moralidad.
Constituye una proposición a priori y sintética. A priori porque no está sacado de ninguna experiencia, y sintético puesto que liga la volición de una acción a una voluntad razonable universal.
FÓRMULAS DEL IMPERATIVO CATEGÓRICO
La ley de la razón ordena absolutamente que la máxima de la acción sea universalizable.
FÓRMULA MADRE: “Actúa únicamente según la máxima que hace que tú puedas querer al mismo tiempo que ella sea una ley universal”.
Debemos distinguir entre máxima y ley: una máxima es una regla subjetiva de acción; la ley al contrario es un principio objetivo universal, válido para todo ser razonable.
Segúna formula-madre nuestras máximas deberán ser tales que nosotros podamos querer que sean erigidas en leyes, universalizables, pues lo propio de una ley es su universalidad.
FÓRMULAS DERIVADAS:
1) Actúa como si la máxima de tu acción debiera por tu voluntad a ser erigida como ley universal de la naturaleza.
2) Actúa de manera que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de los otros, nunca como un medio, sino siempre como un fin.
3) Actúa de tal forma que tu voluntad pueda considerarse como siendo ella misma la legisladora de la ley universal a la cual se somete.
EL REINO DE LOS FINES
El reino de los fines, es el reino de los seres que son fines en sí mismos, es decir seres razonables. Todo ser racional es del reino de los fines. Lo es como miembro (miembro legislador) si se trata de un ser que como el hombre es un ser a la vez razonable y sensible, autor pues de la ley al mismo tiempo que subordinado a la ley.
LA LIBERTAD
El concepto de libertad es la llave que da la explicación de la autonomía y del imperativo categórico. Lo comprendemos por la distinción del mundo sensible y el mundo inteligible, del orden fenoménico empírico y del orden nouménico trascendental. La causalidad por la libertad es del orden de lo inteligible y trascendental, mientras que la causalidad por necesidad es en la naturaleza fenoménica. Lo que da cuenta de la autonomía y del imperativo categórico, es el concepto de la libertad, de una libertad trascendental en un mundo inteligible, del que forman parte todos los seres razonables y el hombre en tanto que ser razonable. ¿Cómo un imperativo categórico, proposición práctica sintética a priori, es posible? Es posible porque mi voluntad afectada por una parte por la sensibilidad, pertenece por otra parte al mundo inteligible, y que en este último es el principio trascendental del mundo sensible.
RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS
A las preguntas planteadas: ¿Qué podemos saber? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué podemos esperar? criticismo responde:
Nosotros podemos saber el orden de los fenómenos en el espacio y en el tiempo.
Nosotros debemos hacer nuestro deber.
Nosotros podemos esperar el Soberano Bien.